TheClearBox(cajas transparentes) es una idea simple e innovadora que tiene centenares de miles de cajas en todo los clearbox de Europa con personas elogiando su invención y preguntándose por qué nunca se les ocurrió esa idea a ellos. Es la genial idea de una británica obsesionada por los zapatos, Olivia Rocca, quien corrió el riesgo en un momento que se le prendió esa idea en el cerebro, pensando en los momentos frustrantes que ella ha tenido buscando zapatos.
Rocca quien admite que tiene una colección de más de 300 pares diferentes de zapatos, diseñó sus ClearBoxes como una solución atractiva para el armario desordenado. Las cajas de plásticos transparentes vienen en cuatro opciones: Transparente y tres bonitos colores para satisfacer el gusto de discernimiento de cada mujer: Polvo Rosado, Turqueza Tentador y Lila sensual, todos transparentes.
La nueva creación puede ser vista en theClearBox.com.
Bastó solo un susto personal cinco años atrás para impulsar a Sarah Neal a iniciar su nuevo negocio.
La residente de Nanaimo(Canada) de 42 años de edad visitaba un centro comercial muy saturado en Calgary en el 2003 cuando miró alrededor y no pudo ver a su hijo de tres años de edad.
Aunque el niño simplemente se había desviado del rumbo y fue encontrado poco tiempo después, el incidente hizo a Neal darse cuenta de la importancia de que los niños lleven puestos pulseras de la identificación para ayudarles en tales emergencias.
Así en julio del 2005 ella inició una compañía basada en su casa junto a su esposo Gary Neal, vendiendo pulseras personales coloridas de identificación y a la que los niños no les importa mucho llevarlos puestos.
Hoy, Vital ID - que tuvo ingresos por ventas de $130,000 el año pasado (desde los $20,000 que tuvo en el 2006) - vende las pulseras en todo el mundo.
Y aunque esto comenzó como un nicho de mercado para niños, Vital ID ha crecido para incluir pulseras médicas y brazaletes de identificación de mascotas, con opciones deportivas que se ajustan en zapatillas de correr y cascos.
La parte más difícil de inventar es no resolver problemas. Es entender que problemas valen la pena el esfuerzo.
“unos cuantos años atrás, un inventor patentó un dispositivo que causó que un motor eléctrico meciera una silla” escribió Raymond F. Yates en 1942.
El Sr. Yates, un ingeniero autodidacta, inventor y un escritor técnico, a tratado de empujar suavemente a otros inventores en la dirección correcta con su libro, “ 2100 Invenciones Necesitadas.”
Publicado por Wilfred Funk Inc., el libro de Mr. Yates fue una lista de formas que las personas podrían aliviar ciertas molestias y defectos de la vida y puedan enriquecerse de sus problemas.
Mientras Mr. Yates registró la mayor parte de sus 2,100 invenciones sin ningún orden en particular, él hizo una lista de sus top-10 que prueba que no fue un pensador trivial.
Sus top-3 invenciones necesitadas concernían a energía — una forma para transformar la energía en fuerza eléctrica con menos desperdicio, una forma más eficiente de almacenar energía y mejores bombillas. El cuarto fue perfección de transporte rápido, incluyendo, posiblemente, “ la levitación magnética como una manera de superar el problema de la fricción.”
Los otros fueron mejores televisiones — “ un receptor personal de televisión que entre dentro de un bolsillo del chaleco ” — ojos artificiales o trasplantables para los ciegos y una cura para el cáncer.
Jeffrey Martzall tomó su idea y creó por sí mismo esto, hasta que su compañía creció a tal punto que él necesitó de un manufacturador externo para mantener al día la demanda.
Como júnior en la Universidad de Texas, Martzall tuvo su idea después de una excursión en el bote de su familia en el Lago Chapman cerca a Varsovia. Cuando Martzall y sus amigos tuvieron dificultad en encontrar su muelle una tarde en la oscuridad, Martzall se dijo a sí mismo, “¿tiene que haber una mejor forma para que yo encuentre mi muelle?”
Después de ir en busca de una solución y no encontrar uno adecuado, Martzall comenzó a diseñar una luz alimentada por energía solar que se podía fijar en los postes de los muelles y de esta forma identificar fácilmente los muelles en la oscuridad del agua.
Martzall fundó el Lake Lite Inc. y comenzó a auto-producir su invención, “pequeñas luces de muelles alimentados por Energía Solar”, modificando en su dormitorio las luces de jardín de una ferretería local.
Debido a que no tenía carro en ese tiempo, Martzall conducía su bicicleta ocho kilómetros hasta la tienda, medía el ducto de las luces del jardin a su bicicleta y conducía de regreso ocho kilómetros hasta su dormitorio donde el podía modificar las luces de manera que se ajusten a los postes del muelle.
Cuando su compañía comenzó a producir 500 luces al mes, Martzall decidió que la demanda era mayor a lo que él podría producir y comenzó a buscar compañías manufactureras en Asia que podrían producir sus luces de muelle.
El primer volumen de luces comenzó a enviarse desde China a finales del 2005, tiempo en el cual Martzall se graduó y reubicó a su compañía, Lake Lite, a Fort Wayne.
Obtener financiamiento para su aventura manufacturera fue un gran obstáculo para el inventor de 25 años de edad. Martzall dijo que varios bancos negaron su petición para los préstamos porque él no tenía una casa o alguna otra garantía.
“ Los bancos sólo se ríen de ti” señaló Martzall, diciendo que después de varios intentos esto se puso vergonzoso. Pero un socio silencioso finalmente se unió a la compañía, estando dispuesto a financiar la manufactura en el extranjero, dijo Martzall.
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