La parte más difícil de inventar es no resolver problemas. Es entender que problemas valen la pena el esfuerzo.
“unos cuantos años atrás, un inventor patentó un dispositivo que causó que un motor eléctrico meciera una silla” escribió Raymond F. Yates en 1942.
El Sr. Yates, un ingeniero autodidacta, inventor y un escritor técnico, a tratado de empujar suavemente a otros inventores en la dirección correcta con su libro, “ 2100 Invenciones Necesitadas.”
Publicado por Wilfred Funk Inc., el libro de Mr. Yates fue una lista de formas que las personas podrían aliviar ciertas molestias y defectos de la vida y puedan enriquecerse de sus problemas.
Mientras Mr. Yates registró la mayor parte de sus 2,100 invenciones sin ningún orden en particular, él hizo una lista de sus top-10 que prueba que no fue un pensador trivial.
Sus top-3 invenciones necesitadas concernían a energía — una forma para transformar la energía en fuerza eléctrica con menos desperdicio, una forma más eficiente de almacenar energía y mejores bombillas. El cuarto fue perfección de transporte rápido, incluyendo, posiblemente, “ la levitación magnética como una manera de superar el problema de la fricción.”
Los otros fueron mejores televisiones — “ un receptor personal de televisión que entre dentro de un bolsillo del chaleco ” — ojos artificiales o trasplantables para los ciegos y una cura para el cáncer.